By Katherine Kallergis
El precio de cierre marca una reducción de casi 39 por ciento de su precio original

El proyecto recién terminado en Miami Beach, listado hace dos años por $36 millones de dólares cambió de manos con una reducción de $22 millones de dólares, marcando un nuevo récord para Venetian Islands.
Casa Clara, una mansión de 11.600 pies cuadrados en 212 West Dilido Drive, fue vendida a un comprador nacional, confirmó el agente del listado Eloy Carmenate a The Real Deal. El acuerdo marca otra señal de movimiento para los Venetians, donde un comprador francés pagó $13.2 millones por una casa en 306 West San Marino Drive a mediados de enero.
El acuerdo cerró el lunes, dijo Nelson González a TRD. González, de EWM Realty International, llevó al comprador. Dijo que se utilizará de vez en cuando, pero que la casa fue comprada como una inversión.
La venta de $22 millones sobrepasa el récord anterior de $14 millones de dólares del año 2013.
Ahmad Lee Khamsi, propietario de la compañía de cable venezolana SuperCable, vendió la casa de siete dormitorios y nueve baños. Khamsi construyó y terminó la casa moderna en el 2015 y la listó con Julian Johnston de Calibre of International Realty por $35.9 millones en diciembre de ese año, luego la redujo a $33 millones. En el año 2016, Khamsi demandó a un comprador por no pagar el depósito de la casa frente al mar. El acuerdo, ahora roto, llego a $23 millones para la propiedad y $ 3 millones para los muebles.
Carmentate y Mick Duchon de Douglas Elliman asumieron el listado en diciembre y redujeron el precio a $ 28.5 millones. El precio de $22 millones de dólares, marcó una reducción de casi 39 por ciento de su precio inicial, incluye los muebles.
La casa fue diseñada por el arquitecto Ralph Choeff con interiores por Charlotte Dunagan Design Group. Incluye acabados naturales, muebles a la medida de Henge, una cocina de Boffi, iluminación de Kreon, puertas de cristal del piso a techo, ala privada para invitados, teatro en casa, oficina, chimenea

de dos pisos, piscina de borde del infinito y una sala de vinos encerrada en vidrio. La propiedad también tiene un rompe olas de 7.5 pies y 120 pies de muelle frente al mar.
«Es un diseño increíble, un plano y una vista increíble», dijo González. Llevó al comprador, a quien se negó a identificar, hace aproximadamente un mes y cerró nueve días desde la fecha en que fue contratado.